El Tribunal Oral N°1 comenzará este lunes el debate contra once acusados de simular allanamientos para robar vehículos de alta gama. La causa investigó hechos ocurridos hace más de 10 años y tendrá al fiscal Juan Pablo Caniggia al frente de la acusación.
El expediente describió una organización con roles definidos y liderazgo de Carlos Alberto Locatelli, señalado como jefe y dueño de un desarmadero utilizado para reducir rodados. Según la imputación, el grupo planificaba golpes de acuerdo con la demanda del mercado ilegal y distribuía ganancias tras adulterar numeraciones de motor y chasis.
Los operativos se realizaban con chalecos y equipos que imitaban a la policía para concretar entraderas y asaltos a camiones en tránsito. Las víctimas eran reducidas y los vehículos trasladados a talleres clandestinos para su desguace. Entre los colaboradores figuran Gustavo Branca, Federico Ramírez, Leonardo Caruso y Claudio Díaz, además de otros partícipes logísticos.
La investigación se apoyó en escuchas, geolocalización y pericias balísticas que revelaron un lenguaje en clave para ocultar maniobras. El juicio analizará delitos de asociación ilícita, robos agravados y privación ilegal de la libertad, y se extenderá durante al menos cinco audiencias consecutivas.




